Defendiendo las denominaciones de origen


Las gentes sencillas de las zonas vitivinícolas se encuentran abrumadas por las insistentes afirmaciones desde ámbitos técnicos de ser el problema de las altas graduaciones de los vinos actuales debidas al Cambio Climático y en consecuencia recomendar, para eludir excesos de calor, a nuevas plantaciones en más altitud y latitud.

Ello erosionaría el concepto tradicional de Denominación de Origen.

Y estas afirmaciones no aportan datos.

Nuestro criterio, ya lo conoce el lector, es otro. Hemos mostrado, con datos ajenos, cómo las altas graduaciones de los vinos actuales se deben a viñedos jóvenes cultivados con nuevas técnicas que, por exceso de tutela y aportaciones, producen proliferación de raíces superficiales de la vid, evitando que lance raíces en profundidad en búsqueda de alimentos y humedad.

Estas vides, tuteladas en exceso, responden con acelerado proceso de acumulación de azúcar y de potasio dando vinos de alto grado y de escasa acidez. Mientras que viñedos viejos y sin cultivo moderno, siguen produciendo en actualidad vinos de graduación moderada, bajos en potasio y ricos en acidez.

Al lector le basta relacionar en cada DO los datos de boletines de maduración de la uva con el año de plantación.

Los viñedos de 10 años con cultivo "moderno" dan uva de 14º, mientras que los de viñas viejas con cultivo tradicional dan uva de 12º.

Estas consideraciones, estimando que la nueva viticultura ya se inició en 1985, nos fuerza a clasificar los viñedos en 4 categorías:

Nuestra tesis también da explicación a ser todos los vinos blancos y rosados modernos precisados de desproteinizar y los antiguos no.

Nuestra tesis trae la tranquilidad a la zozobra creada por atribuir únicamente al cambio climático el alto grado de los vinos modernos.

Insistimos que no negamos el Cambio Climático pero sí su influencia en el grado de los vinos, o al menos como determinante.


© Manuel Ruiz Hernández, diciembre de 2013


Página principal