Cosecha Rioja 2012


Meteorología.- Marcada incidencia de la sequía. La lluvia recibida desde 1 de diciembre del 2011 es de 230 litros hasta la floración.

Floración.- Pluviometría de 24 litros. El número de semillas detectado al final de floración es de 197 en 100 bayas. Por lo tanto, sin incidencia aún de sequía. La finalización del mes de julio tuvo incidencia tormentosa con la trayectoria clásica SW-NE, siendo 30 litros en la Rioja Alta y pedrisco en Alavesa.

Envero.- Discurre con plena sequía, más acusada que en el 2011. La formación de azúcares es precoz. La de polifenoles también, pero los antocianos se retrasan y sale del envero en estas condiciones, además de un valor de potasio alto (2.700 sobre una media de 2.300). El riego moderado en pleno envero ha resultado muy beneficioso.

.- La baya llega al día 1 de septiembre con peso bajo (190 gr/100 bayas). El proceso hasta el día 16 de septiembre es normal, aunque con nivel de potasio alto sostenido. En esa fecha ocurre noche fría seguida de día caluroso (6ºC/32ºC) cambiando el proceso a partir de entonces. La baya detiene crecimiento y hasta se contrae. Se detiene el grado. Se endurece el hollejo. La caída de acidez se acelera. El potasio detiene ascenso o decae. Se contrae la semilla y se acelera la caída del málico.

Maduración microbiana.- No aparecen Saccharomyces hasta octubre. No hay levaduras indeseables tampoco.

Sanidad.- Buena durante todo el proceso vegetativo con tan sólo oidio en localizaciones en el mes de julio.

Vendimia.- Lluvia al final de septiembre con repercusión grata en viñedos regados en envero y no sobre los no regados que prosiguen atonía. La vendimia discurre en moderación térmica meteorológica y como escasa no genera anomalías en la uva en el transporte.

Rendimiento.- De 355 millones de kilos en la Denominación sobre una media próxima a 400.

Mosto.- Valores altos de grado y potasio. En cambio el ácido málico es moderado o bajo. La uva llega a las bodegas sana, con temperatura moderada, rica en potasio y sin manifestar agostado foliar.

Fermentación tumultuosa.- A pesar de haber aparecido en el hollejo las levaduras eficaces muy tarde, se inicia un desarrollo suave que prosigue sin sobresaltos ni desviaciones. En algunos casos han manifestado los vinos niveles altos de acetato de etilo. Grado superior a 13 y acidez volátil inferior a 0,25.

Segunda fermentación o maloláctica.- Se inicia pronto de un modo espontáneo, sobre vinos que contenían menos de 2,5 grs/l de málico. Desarrollo suave o lento y finalización cuando el ácido málico se estabiliza en 0,2 grs/l. En esta segunda fermentación la acidez volátil sube hasta 0,4 grs y la pérdida de intensidad colorante, como es habitual, cae un 25% al menos.

Análisis.- A la conclusión de la segunda fermentación el vino presenta valor de 13,3º de grado. Valor pH de 3,75 (alto pero debido al potasio tomado por la raíz de la cepa desde el envero). Los parámetros de color son Intensidad 11. Valor Indice de Polifenoles 62, Tono de color 0,45 e Indice de Polimerización 1,6. En resumen, un conjunto de valores de color muy agradables y en línea con 2010-2011.

Cata.- Aroma, al día de hoy, dominando los componentes lácteos de la maloláctica como fndo del que emerge tímidamente un aroma de fruta. No se muestran factores florales. No hay defectos sulfurados. A la vista, color agradable de tendencia morada (por pH alto). Carencia de componentes amarillos a la vista. En la boca la acidez es muy moderada, dejando en el curso de un minuto, después de tragado, una impresión laminar de paladar fresco, sin aspereza en encías. Siendo corta la impresión tánica en el borde de la lengua y moderado el remanente sublingual.

Resumen.- Si bien en color es la línea 2010-2011, no lo es en boca ni en aroma. Por las peculiaridades ahora percibidas no se aprecian óptimos para vino del año y sí para crianza sin poder definirse alcance en el tiempo por ahora. Son consideraciones sólo para vino tinto


© Manuel Ruiz Hernández, enero de 2013


Página principal